Lunes, 17 de julio de 2006

El Hezbolla surgió a principios de Los 80 en plena guerra del Líbano, como una fusión de distintos grupos religiosos shiítas incentivados por Irán. Su historia y sus conexiones con el terrorismo palestino e internacional.
Un poco de historia
El grupo terrorista Hezbolla, el "Partido de Dios'' o Movimiento de Resistencia Islámica surgió a principios de Los 80 en plena guerra del Líbano, como una fusión de distintos grupos religiosos shiítas incentivados por Irán.
El objetivo del nuevo grupo era crear en el Líbano una República Islámica, de acuerdo al modelo de la República Islámica de Irán, surgida años antes, tras la revolución de Jomeini en 1979.
Entre sus fundadores se cuentan Abas al-Musawi, Subhi Tufeili y Muhamad Yazbek, todos clérigos shiítas educados en Las ciudad Santa de Najaf (en Irak), donde predicaba el Ayatola Jomeini antes de la revolución iraní.
Su líder espiritual es el sheij Muhamad Husein Fadlallah, autoridad máxima de la shia en el Líbano. Desde 1992, Hasan Nasrallah actúa como secretario general de la organización y Naim Kasem como vice-secretario.
El nuevo gobierno revolucionario de Irán vio en la numerosa comunidad shiíta del Líbano la vanguardia para exportar la revolución islámica a todo el mundo árabe. El segundo objetivo de Irán al incentivar la creación del grupo terrorista Hezbolla fue tener un aliado en un país limítrofe con Israel y de esta forma aumentar su influencia en conflicto árabe- israelí y consolidarse como líder de Los países que niegan la legitimidad de la existencia del Estado.
La presencia del ejército israelí en el sur del Líbano hizo que este segundo objetivo pase a ser el más importante, y de hecho, el movimiento centró su lucha en su expulsión, apuntándose una victoria al retirarse Tzáhal definitivamente de la franja de seguridad en Mayo del 2000. Desde el principio, Irán proveyó al grupo terrorista Hezbolla de dinero, armamento y también entrenamiento militar por medio de Las guardias de la revolución, grupos armados iraníes que actuaron en el suelo libanés desde 1982. El movimiento siempre fue abiertamente un brazo de la revolución islámica iraní y en todo evento del grupo terrorista Hezbolla siempre hay retratos de Jomeini y otros líderes iraníes.
Todo este apoyo no podía haberse llevado a cabo sin la estrecha cooperación de Siria, país que dominaba el Líbano desde 1976. El pacto que se estrechó entre Teherán y Damasco permitió a lo largo de Los años el libre Paso de hombres y armamento de Irán al Líbano. Esto benefició mucho al gobierno de Afees Asad, ya que la acción del grupo terrorista Hezbolla contra la presencia israelí y contra la intervención política de Estados Unidos respondía a Los intereses de Siria.
De ahí en más Las relaciones entre el movimiento y Siria continuaron bajo el mismo modelo: Siria permite incondicionalmente la ayuda iraní al grupo terrorista Hezbolla a la vez que utiliza al movimiento para promover sus objetivos, mantener la tensión en el límite con Israel o intervenir en Los asuntos internos del Líbano.
En Los últimos años se estima que Damasco provee también al grupo terrorista Hezbolla de armamento y misiles de fabricación siria 202-mm que pueden alcanzar todo el norte de Israel. Esto ocurre especialmente desde que Israel pidió a Turquía que prohíba a Los iraníes utilizar su espacio aéreo para enviar armas al grupo terrorista Hezbolla vía Damasco. Los turcos aceptaron el pedido israelí y esta vía fue cerrada.
Desde la asunción al poder de Bashar Asad, Las relaciones entre Siria y el grupo terrorista Hezbolla son más estrechas, debido a la relación personal de Nasrallah con el presidente Asad, quien dice admirar al secretario general del movimiento. Igual que en el pasado, Siria USA también al grupo terrorista Hezbolla como su Carta más importante en Las negociaciones con Israel.
El Movimiento de Resistencia Islámica actúa en Los campos civil y militar. En el campo civil, al igual que otros movimientos islámicos en el mundo, ofrece una red de servicios sociales alternativos para la población shiíta necesitada, especialmente en el sur del Líbano. Por medio de estas obras sociales el movimiento siempre contó con apoyo popular.
El brazo militar está formado por una milicia que utiliza la guerra de guerrillas contra Israel, que se estima cuenta con unos 6.000 hombres. La guerrilla se basa en el apoyo popular y utiliza casas particulares y otros lugares civiles como base de Las acciones militares.
La guerra de guerrillas se fue instaurando con Los años, especialmente luego de la retirada de Israel del Líbano en 1985 y la centralización de la lucha en la Franja de Seguridad. Este método incluyó también el secuestro de soldados israelíes y el disparo de raquetas y misiles "katiusha'' contra Los poblados de la frontera israelí.
El grupo terrorista Hezbolla fue la única milicia que permaneció armada luego del final de la Guerra Civil libanesa y la firma del tratado de Taif en 1989. Esto fue gracias al pacto sirio-iraní, siendo Siria la fuerza fundamental que domina el Líbano desde entonces. El ejército libanés nunca se desplegó en Las zonas dominadas hasta hoy por el grupo terrorista Hezbolla.
Antes de centrarse en la guerra de guerrillas el grupo utilizaba (y siguió utilizando) otros métodos de lucha armada, atentados terroristas y secuestro de extranjeros dentro y fuera del Líbano.
El movimiento fue el primero que utilizó a terroristas suicidas para cometer sus atentados, y esto se dio por ejemplo en los atentados contra la embajada norteamericana en Beirut, contra el puesto de comando de los marines en Beirut, contra la base de la fuerza multinacional francesa en Beirut y contra los cuarteles de Tzáhal en Tiro durante 1983. El resultado de estos atentados fue más de 400 muertos y otros tantos heridos, y sin duda impulsaron la salida de las fuerzas extranjeras del Líbano.
En cuanto a acciones fuera del Líbano, el organismo siempre actúa como un brazo iraní, como en el caso de un atentado en una sinagoga en Estambul y el atentado contra la embajada israelí en Argentina en 1992, entre otros.
En 1992 el organismo se convirtió en fuerza política y participó en las elecciones parlamentarias libanesas, ganando ocho bancas en el Parlamento. El gobierno del Líbano, así como el gobierno sirio, ve al grupo como un movimiento legítimo de resistencia nacional que se opone a la "conquista sionista en el sur del Líbano'' y en ningún momento hizo nada para limitar su actividad o desarmarlo. Sin embargo, hay muchas voces dentro del país que se oponen a la actividad militar de la organización y la consideran un factor desestabilizante en toda la región.
Tras la retirada del Tzáhal de la franja de seguridad en mayo del 2000, el grupo terrorista Hezbolla se consolidó como el grupo que venció a Israel y fue modelo para organizaciones palestinas que luchan por la retirada israelí de los territorios. Al lograrse uno de sus objetivos, el movimiento se centra hoy en ganar mayor influencia en la política interna libanesa, a la vez que apoya abiertamente a los movimientos palestinos en la lucha contra Israel.
Asimismo, sostiene que Israel aún no se retiró de todo el territorio ya que hay una base de Tzáhal en Har Dov y por lo tanto, las agresiones contra esa zona son legítimas.
De acuerdo a la ONU, dicho territorio pertenece a Siria y no al Líbano y por lo tanto no fue incluido en la resolución 425 que exigía la retirada israelí. Siria contradictoriamente, por su parte acepta que el territorio sea "devuelto'' al Líbano.
Har Dov sigue siendo una buena excusa para el movimiento y para Siria, para aumentar de vez en cuando la tensión en la frontera.
Libanización de la Intifada
La retirada israelí del sur del Líbano fue considerada por el grupo terrorista Hezbolla como una gran victoria para el movimiento. Gracias a sus sofisticados medios de propaganda, especialmente el canal televisivo "Al-manar'', la organización pasó a ser objeto de admiración en todo el mundo árabe y modelo para los grupos palestinos. Hay quienes sostienen que la Intifada del Aqsa no hubiera estallado sin la inspiración del modelo libanés. Los jóvenes palestinos, especialmente del Al Fatá, decidieron imitar este modelo, renovar la Intifada y militarizarla con el objeto de expulsar a las fuerzas israelíes por medio de la lucha armada, tras el fracaso de las vías diplomáticas.
Sin embargo, la influencia del grupo terrorista Hezbolla en los palestinos no se redujo a una inspiración, sino que se concretó en ayuda militar y logística. Tanto el movimiento como su patrono, Irán, decidieron aumentar su intervención en el conflicto palestino-israelí y ser el elemento primordial en la nueva lucha.
Irán siempre mantuvo estrechas relaciones con el grupo terrorista Jijad islámica palestina, a quien proveía de ayuda financiera y militar ya a finales de los '80. Las relaciones de la el grupo terrorista Hezbolla con el terrorista Hamás se sentaron en 1992, cuando 415 terroristas de Hamás fueron expulsados de los territorios palestinos y fueron muy bien recibidos por el Movimiento de Resistencia Islámica, con quien compartieron horas de instrucción militar y entrenamiento.
Tras estos acercamientos, el grupo terrorista Hamás fue el primer movimiento conectado a los Hermanos Musulmanes (sunita) que abrió una oficina en Teherán tras los acuerdos de Oslo, y en 1998 el líder del movimiento, Ahmad Yasín, visitó Irán y consolidó las relaciones.
Estas relaciones de los grupos islámicos con Irán no se filtraron al público palestino mientras el proceso de paz avanzaba. La calle palestina era indiferente a la lucha de la el grupo terrorista Hezbolla en el sur del Líbano.
Sólo tras la retirada israelí y al renovarse la Intifada en octubre del 2000, en la calle palestina se comenzaron a ver banderas amarillas del grupo terrorista Hezbolla y la ayuda iraní recibió legitimación en las filas dela organización terrorista de Arafat, Tanzim, de Al Fatá que lideró la nueva revuelta.
Mas allá de la identificación ideológica, la presencia iraní y del grupo terrorista Hezbolla en los territorios palestinos se hizo tangente.
En marzo del 2002, un francotirador palestino bajo el comando del grupo terrorista Hezbolla se infiltró por la frontera norte y mató a siete israelíes en la zona de Matzuba. En junio, Israel detuvo a un oficial del grupo terrorista Hezbolla en Hebrón que aparentemente entró al país con pasaporte canadiense. Al mismo tiempo se encontraron en la misma zona minas utilizadas anteriormente por el grupo terrorista Hezbolla en el Líbano. Durante el operativo "Jomat Maguén'' el grupo terrorista Hezbolla disparó 1000 misiles anti-tanques y 1000 morteros contra posiciones israelíes en la frontera norte.
El líder del grupo terrorista Hezbolla Imad Mugnia estuvo involucrado en el envío de armas a la AP en el barco "Karin A'' interceptado por la fuerzas israelíes. Los disparos de misiles Kasam desde la Franja de Gaza hacia colonias israelíes en la Franja y hacia poblados del Neguev occidental son un método claramente tomado del grupo terrorista Hezbolla. Otros extranjeros fueron detenidos por Israel por actuar para la organización como así también algunos árabes israelíes.
"Las reglas del juego"
El grupo terrorista Hezbolla por lo tanto, hace todo lo posible para mantener su principal razón de ser y continuar la lucha contra Israel. A esos efectos cuenta con la ayuda de sus patronos Irán y Siria quienes utilizan a la organización para sus propios intereses. El gobierno del Líbano se calla ya que está totalmente dominado por Damasco y además, en los últimos años, recibe amplia ayuda económica iraní para la tarea de reconstrucción del país. La mayor preocupación del premier libanés, Rafik Hariri, es hacer obra y reactivar la economía libanesa para volver a convertir al país en lo que era antes de la guerra civil, "la Suiza del Medio Oriente''.
Mientras siga recibiendo ayuda financiera iraní y el grupo terrorista Hezbolla centre sus actividades en el sur del país -territorio donde el ejército libanés no pisa y ya es llamado "Hezbolla Land''- no hará nada para limitar al Movimiento de Resistencia Islámica. Sin embargo, si las acciones del grupo terrorista Hezbolla provocan reacciones israelíes en Beirut esta dinámica podría cambiar. Muchas voces en el Líbano salen en contra de la situación actual y piden también terminar con la dominación siria en el país. "¿Qué quiere el grupo terrorista Hezbolla?'', se preguntaba en una editorial hace unos dos meses el editor del diario cristiano "AL-Nahar'', Jubran Tweini, "Quiere arrastrar al Líbano y a toda la región a una guerra suicida? Demandamos -en base al acuerdo de Taif- disolver todas las milicias armadas y desarmar al grupo terrorista Hezbolla ya que ésas son armas ilegales. El verdadero peligro para el Líbano es dar al enemigo israelí una excusa para comenzar una guerra contra Siria y el Líbano''.
Si bien las voces de la oposición libanesa no han logrado aún cambios radicales, todos los actores de la región saben muy bien que no es el momento para un enfrentamiento militar en la frontera israelí-libanesa. Es por eso que tras la muerte de Habib Dadón z´l en Shlomi, todas las partes hicieron lo posible para actuar moderadamente y tranquilizar la zona. La respuesta israelí fue muy moderada y el grupo terrorista Hezbolla retrocedió sus fuerzas. De hecho, este ataque contra un poblado civil israelí mantuvo las reglas de juego con las que actúa el movimiento desde la retirada israelí: el fuego contra aviones está permitido siempre que no se dé una excusa a Israel para atacar el Líbano. La matanza de ciudadanos israelíes no es aceptada a menos que Israel haya atentado contra ciudadanos libaneses. Y es precisamente de esta forma que la el grupo terrorista Hezbolla explica su acción, vino en respuesta al atentado contra un líder de la organización, Husein Saleh, quien fue muerto el pasado 2 de agosto al explotar su auto en el sur de Beirut. Nasrallah sostiene que tiene pruebas de que el atentado fue perpetrado por Israel y de ahí los bombardeos una semana después. Desde el derrocamiento de Sadam Husein en Irak, la realidad regional cambió y esto no juega en favor del grupo terrorista Hezbolla y sus aliados. Siria está amenazada por Estados Unidos y no tiene ningún interés en ser el nuevo objetivo del ejército americano. A la vez quiere ser parte del proceso de reconstrucción de Irak y renovar el flujo de petróleo por el oleoducto cerrado por los americanos. El Líbano está en un momento de florecimiento de su industria turística y de crecimiento económico y ninguno de ambos países quieren renovar la guerra en el sur del Líbano, especialmente cuando Estados Unidos responsabiliza a Siria de toda acción del grupo terrorista Hezbolla. Los iraníes se enfrentan a olas de protesta popular interna y hay quienes estiman que un cambio de gobierno no está lejos, especialmente tomando en cuenta que todos los países que rodean a Irán están bajo la órbita de Estados Unidos o son sus aliados. Esta situación regional junto a la hudna palestina que aunque frágil sigue en pie, hacen que nadie quiera realmente "calentar'' la frontera israelí- libanesa, y seguramente el grupo terrorista Hezbolla seguirá actuando de acuerdo a las reglas de juego de los últimos tres años que son aceptadas por Siria, Irán y el Líbano.
Por: FEDERICO QUEVEDO LOPEZ-VARELA | TERRORISMO | Comentarios (2) | Referencias (0)
Jenaro | 16-06-2007 12:33:32
que opinas sobre la intervencion en iran por su enriquecimiento de uranio, estas a favor o en contra y por que? crees que es necesario intervenir? en que te fundamentas? necesito tu opinion... gracias
ana cristina romo | 23-10-2007 01:29:11
La Trinchera pretende ser un espacio de libertad para todo el que comparta una visión humanista y liberal de nuestra sociedad, desde el respeto a todas las formas de pensamiento que no pretendan convencer a través de la imposición
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