Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Lunes, 12 de septiembre de 2005

Rajoy se la juega en un curso político en el que el Gobierno quiere poner el Estado patas arriba

Nada de lo ocurrido a lo largo de esta intensísima semana es por casualidad. Ni la entrevista a cara de perro entre Rodríguez y Rajoy, ni la opa-política de Gas Natural sobre Endesa, ni la blanda reunión Rodríguez-Ibarretxe, ni la posterior de Ibarretxe con Patxi López, ni el acercamiento entre Maragall y Artur Mas, ni las conclusiones del Consell Consultiu sobre la reforma del Estatuto de Cataluña... Todo encaja como un guante en ese plan diseñado por Rodríguez y destinado a dar la vuelta como un calcetín al modelo de convivencia que nos dimos en 1978 con la Constitución de la Concordia, fruto del consenso y el acuerdo bajo la batuta de Adolfo Suárez. Lo que hicimos entonces no le vale ahora a Rodríguez y únicamente las tensiones que en su propio partido genera su descabellada apuesta por un Estado confederal, idea que comparte con Maragall, ralentiza sus ímpetus revisionistas, lo que no quiere decir que los aparque.

Y mientras Rodríguez ha dado el pistoletazo de salida a su estrategia de ocupación del poder, económico y político, decidido a enterrar los consensos del pasado y dispuesto a llegar a los acuerdos que sean necesarios con el nacionalismo independentista, el PP sigue enfrentándose a sus propios temores. Y no es este un asunto menor porque para que una democracia se asiente y se fortalezca necesita de la existencia de una alternativa posible al Gobierno, capaz de asumir el ejercicio del poder en cualquier circunstancia. No digo que no este preparado el PP para asumir el poder, pero no se si la sociedad está preparada para dárselo. No dejó de concurrir una cierta frustración el pasado fin de semana cuando al término de ese retiro de ‘maitines’ en Segovia, la impresión era que esos dos días habían servido únicamente para ‘filosofar’.

Y no es una cuestión de personas, o de tal cara o tal otra. No está el problema en si Acebes debe seguir siendo secretario general, o si Zaplana debe continuar como portavoz parlamentario, porque lo cierto es que no hay razones objetivas para su relevo más allá de intereses personales o de que se quiera hacer caso a las diatribas de Pepiño Blanco. Los electores no van a decidir dar su voto a Rajoy por que sean esas y no otras las caras del PP. Su decisión dependerá de la capacidad que tenga Rajoy para presentar un equipo cohesionado y unido, que comparta fines y objetivos, y en el que no haya criterios distintos y distantes sobre los mismos asuntos. Como, por ejemplo, la opa de Gas Natural sobre Endesa, un asunto en el que resulta desconcertante escuchar por un lado a Piqué defendiendo el ‘corralito’ catalán y, por otro, al resto del partido con Rajoy a la cabeza, poniendo negro sobre blanco la incongruencia de una operación que nace viciada de política en origen.

Cuando Aznar instauró los ‘maitines’, esa reunión de los lunes por la mañana en la que quienes llevan el peso de la estrategia política se encierran para tratar asuntos externos e internos, lo hizo con la idea de que fuera un escenario en el que los asistentes pudieran expresarse a calzón quitado sin el temor de que lo que allí se dijera fuera titular al día siguiente en todos los periódicos, algo que no es exigible al resto de reuniones orgánicas del PP. Eso era posible, entonces, por dos razones. La primera por la firmeza del liderazgo de Aznar y, la segunda, por el respeto mutuo y el buen entendimiento entre los asistentes, que aprovechaban, además, esa reunión para lavar sus trapos sucios y corregir desavenencias.

Pero no es ahora el caso. Ninguno de los asistentes a esos ‘maitines’ se atreve a hablar a calzón quitado porque sabe que buena parte de lo que diga lo verá reflejado al día siguiente en las páginas, de papel o digitales, de los periódicos y, probablemente, sacado todo de contexto. Y el nivel de relación entre Zaplana, Acebes, Piqué, Gallardón, Arenas, Mayor Oreja, Aragonés, Arriola, etc, deja mucho que desear, empezando porque la presencia de algunos de ellos en ese órgano que nunca fue de dirección, sino de mera discusión en petit comité, responde a la necesidad de Rajoy de buscar aliados, y no a la de hacer equipo. Es cierto que la coyuntura es bien distinta a la de entonces, y eso habla a favor del sucesor de Aznar a quién le ha tocado gestionar un partido derrotado en circunstancias nada claras.

Los próximos meses van a ser definitivos tanto para el Gobierno como para la oposición. En sus planes inmediatos, Rodríguez pretende que su estrategia obtenga réditos a corto plazo gracias a una supuesta pacificación del País Vasco que le permitiría una convocatoria apresurada de elecciones y ganarlas, aunque a medio plazo las consecuencias sean inimaginables. Las opciones de Rajoy pasan por los errores de su adversario, y por lograr transmitir una imagen de liderazgo de un partido centrado, liberal, reformista y cohesionado, con claros mensajes de renovación y regeneración democrática, y con apuestas valientes en temas tan graves como la Justicia, la Educación, la Sanidad, la Ley Electoral, el Modelo Territorial, la liberalización económica, etcétera, etcétera, etcétera.

Por: FEDERICO QUEVEDO LOPEZ-VARELA | POLITICA | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

Creo honestamente que la derecha-liberal esta muy por encima en todo a la Izquierda de este pais, ahora bien nos da sopa Boba esta ultima en propaganda de partido, vamos estan ha años luz, y esto con el nivel intelectual que tenemos en este Pais, da risa, con todos mis respetos a los votantes del SOE, solo pongo el ejemplo de GB, con Blair al mando, nuestro ZP, no le llega ni le llegara jamas a las suelas de los zapatos, y ZP lo sabe, como sabe que tiene de estar en el poder a costa de sus votantes, con un poco de sentido comun, nuestro ZP, no existiria.

Lucas Deyá | 13-09-2005 01:30:25

Comentar


Recordar datos

Búsqueda

Acerca de

La Trinchera pretende ser un espacio de libertad para todo el que comparta una visión humanista y liberal de nuestra sociedad, desde el respeto a todas las formas de pensamiento que no pretendan convencer a través de la imposición

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com