Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Lunes, 27 de junio de 2005

Zetapé y la práctica jocosa del socialismo real

Resulta que hace calor. Ya, dirán ustedes, estamos en verano. No. El caso es que hace un poco más de lo normal, además no llueve, falta agua y las puntas de consumo de energía son tela marinera, es decir, que a todos nos da al mismo tiempo por poner el aire acondicionado con lo que eso gasta, oiga, que es una barbaridad. Tan es así que a Montilla, ministro de la cosa energética, se le encendió una lucecita en una de esas puntas, como las bombillas que aparecen en los tebeos de Mortadelo y Filemón. Había encontrado la idea genial para solucionar el problema del desajuste entre la oferta y la demanda. Y no pasa por fórmulas para aumentar la producción, eso sería romperse demasiado la mollera. He dicho que había tenido una idea genial, y no es otra que la de promover cartillas de racionamiento de la energía. Es un primer paso, pero ya verán, ya, como vienen otros...

En un país en el que uno no puede manifestarse porque la policía le detiene por no pertenecer a la uniformidad oficial, en el que la Inquisición Rosa tiene más poder que la mayoría heterosexual, en el que cuentan más los asesinos que las víctimas, en el que la libertad de prensa solo es para Polancone, en el que la independencia de los jueces brilla por su ausencia, en el que las minorías dictan las leyes en contra de casi todos, en el que se agrede a quien discrepa mediante la violencia verbal y, a veces, también física, en el que se reinventa la historia a beneficio de inventario de los que gobiernan, en el que se idealiza lo underground y todo lo que suponga romper las reglas del juego y saltarse las normas... En un país así solo faltaba la cartilla de racionamiento para empezar a someternos a la esclavitud del socialismo real. Lo siguiente será, de la mano de Trujillo, un Plan Quinquenal para la construcción de dachas en algún recóndito lugar de las estepas extremeñas.

Hemos reinventado a Marx en versión flamenca y patria. Aquel proclamaba la dictadura del proletariado, y esta es la dictadura republicano-hedonista de Carod, Zerolo y Zetapé, que otra cosa no sé, pero de proletarios tienen lo que usted, querido lector, y yo de monjas carmelitas –que no se ofendan-. Hace unos cuantos años Martín Luther King advertía que “se acerca una época en la que un hombre moral no podrá obedecer una ley que su conciencia le diga que es injusta”. Pues ya ha llegado, como los ETs. Llevamos un año de agresión permanente a las conciencias, individuales y colectivas. Al menos en tiempos de la Revolución de Octubre y sus consecuencias posteriores se trataba de que todo el mundo fuera igual... de pobre. Ahora, además, habrá que ser igual de gay, de progre, de republicano... o de lo contrario aplicarán las cartillas de racionamiento. Claro que, como ocurría en la vieja URSS, también hay clases. Seguro que a Zetapé no le racionan el consumo de energía en el Palacio Real de La Mareta, en Lanzarote, donde pasará el presidente las vacaciones de verano con Sonsoles y sus dos niñas.

Esto del socialismo real está muy bien para los de carné, porque mientras a los demás nos racionan, los supuestos socialistas veranean en palacios, sus esposas tienen asistentes personales, y las amigas modistas y ocasionales niñeras pueden hacer que un vuelo vespertino Málaga-Madrid de Air Europa un domingo se retrase una hora porque la susodicha y compañía llegaran tarde al embarque. En fin, que de la mano de Carod y Zerolo vamos camino, por la senda del socialismo real, de la República Popular Gay y yo, que me siento muy poco monárquico en lo general –y nada gay en lo particular-, en esta tesitura como que me veo más cerca de Letizia que de Zerolo, aunque los dos se escriban con ‘z’. Lo cual me recuerda aquellos versos que dos marquesas españolas de buen ver le recitaban en su pisito de París a un franchute republicano: "Si Publica es la mujer/ que por puta es conocida/ la que es más prostituida/ re-pública debe ser./ Y siguiendo el parecer de esta lógica absoluta/ todo aquel que se reputa/ de la República hijo/ debe ser a punto fijo/ un hijo de la gran...". (Sin ánimo de molestar).

Me van a permitir que cite aquella impulsiva exclamación de Ortega y Gasset en 1931 a propósito de la República, “¡no es esto, no es esto!”, que lo dice todo y que bien podría traerse a cuenta de lo que hoy acontece. Zetapé ha decidido hacernos pasar por el aro de esa fatal arrogancia del socialismo real y ya verán como acabamos haciendo colas, por lo menos en el Inem.

Por: FEDERICO QUEVEDO LOPEZ-VARELA | General | Comentarios (1) | Referencias (0)

Comentarios

Muy ocurrente, pero me parece un texto atemporal. Tanto sonsoles como la Botella tienen sus similitudes, extepto que si la una abre la boca para cantar la otra lo hace para dar el cante. Véanse los cuentos que nos explica y lo de las peras y manzanas.
Mucho ha caido esto de la política para que se usen a mujeres e hijas y lugares de asueto en lo de tirar la piedra y esconder la mano.

Una vergüenza oiga, que no veraneen, y si veranean, como no son proletarios que les den pan duro y les apaguen el aire... mire usted.
¿Y al profesor de los EEUU no le dieron ese pan duro? A ver si la exclusiva de los aires acondicionados, que como usted bien dice tiene todo hijo de vecino que pueda reunir los capitales, los que son hijos o nietos de los señoritos del cortijo.

Saludos a las carmelitas.

Anónimo | 01-08-2005 12:53:15

Comentar


Recordar datos

Búsqueda

Acerca de

La Trinchera pretende ser un espacio de libertad para todo el que comparta una visión humanista y liberal de nuestra sociedad, desde el respeto a todas las formas de pensamiento que no pretendan convencer a través de la imposición

Sindicación

Añadir a Feedness
RDF XML ATOM

Créditos

Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com

ADN.esADN.es Medio Oficial Premios Bitacoras 2008: Angelina jolie